Obituario de nuestro Decano Jesus Vazquez Forno a Don Jose Maria Botana Lopez  ex-presidente del Patronato de nuestra Fundacion

José María Botana López, un maestro más allá del «derecho en pie de guerra»

El ex-magistrado del Tribunal Supremo murió en A Coruña a los 91 años

Nos ha dejado un gran jurista, pero sobre todo un maestro y una bellísima persona, al que siempre he admirado y querido, don José María Botana López (Frades, 1934- A Coruña, 2025).

Echo la vista atrás, a 1994, cuando tuve la fortuna de gozar de sus clases de derecho procesal laboral en las aulas de aquella facultad de Derecho coruñesa que echaba a andar en la calle Durán Loriga. En aquella época, todavía no era consciente del poso que su claridad y entendimiento del derecho como una necesidad humana iban a dejar en mí y en tantos otros juristas que le hemos conocido a lo largo de los años.

Por aquel entonces él ya era magistrado de la sala de lo Social del recién creado Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), en cuya primera sentencia, relativa al reintegro de gastos médicos, participó.

Sin embargo su pasión por el derecho laboral se extendió más allá del «derecho en pie de guerra», como diría nuestro común maestro Jesús Martínez Girón, y se dirigió también hacia la investigación, fruto de la cual nació la primera tesis doctoral leída en la Universidade da Coruña y referida a la acción declarativa.

José María fue escalando en la jurisdicción social, a presidente de sala y luego a magistrado de la sala Cuarta del Tribunal Supremo. Leyó su discurso de ingreso como numerario en la Real Academia Gallega de Jurisprudencia y Legislación —institución de la que sería secretario general entre el 2009 y el 2021— mientras sin descanso cultivaba su faceta editorial, con sus libros sobre negociación colectiva o prevención de riesgos laborales.

Todo lo hacía con humildad, con un sentido común que solo podía provenir de su Frades natal, al que siempre volvía y del que fue nombrado hijo adoptivo, uno de los títulos, sin duda alguna, que con más cariño atesoraba.

En 2008, andaba yo atribulado con la vacante en la Presidencia de la Fundación Escuela Universitaria de Relaciones Laborales por fallecimiento de otro grande, don Julio Portela, cuando por casualidad me encontré a don José María —ya jubilado del Tribunal Supremo— paseando, como tanto le gustaba, por Riazor. Así que me atreví a lanzarle la propuesta de asumir ese cargo. Me citó en el Casino y hubo fumata blanca, al saber que yo era de Boimorto y por lo tanto vecinos. Así fue como durante más de diez años José María se prestó de forma altruista a dirigir la institución y a compartir su sabios consejos, adornados de una memoria prodigiosa, para que la escuela coruñesa se situara como referente en las relaciones laborales en nuestro país.

En este tiempo pude acercarme más él y encontrarme a diario con la persona honrada, respetuosa, elegante que era. Un ser que, por encima de todo, disfrutaba de su condición de esposo amante de su mujer Loli y de sus hijos y familia.

El dolor que hoy sentimos todos por su pérdida y en particular su familia y seres queridos, especialmente en la Real Academia Gallega de Jurisprudencia y Legislación, presidida por otro maestro, don José Luis Seoane Spiegelberg, es inmenso. Pero estoy seguro que su presencia seguirá viva entre nosotros por todo el bien que nos ha hecho.

Descanse en paz. 

Jesús Vázquez Forno  director de la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidade da Coruña

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